Posts Tagged ‘Letanías Lauretanas’

Otras pocas letanías. Vamos avanzando

agosto 19, 2010

Nos tocan unas letanías que en nuestros tiempos y cultura nos pueden sonar extrañas. No he hecho una investigación para saber su historia   -que las hay- porque yo apunto más bien a orar aprovechando estas listas de dulces  títulos y piropos a la Virgen.

Espejo de Justicia: Tu Hijo, Madre, es el Justo y misericordioso. ¿Qué otra cosa podrías ser tú, criatura perfecta sino el fiel reflejo de su Justicia? pero justicia misericordiosa, que de otro modo nadie podría salvarse.

Asiento (o trono) de Sabiduría: La mujer más perfecta DEBE ser sabia, por si misma, pero además, tu hijo Jesús de Nazareth, es omnisciente, lo sabe todo y lo sabe bien. Es la Sabiduría por antonomasia, y se sentaba en tu falda cuando era pequeño. Eras su trono y eso no te lo quita nadie.

Debe de haber meditaciones profundas sobre este título, Señora, pero, como madre, no olvido el calorcito de mis hijos en mi regazo.

Causa de nuestra alegría: Sin comentarios casi, porque con tu FIAT hiciste posible la felicidad eterna por el Cielo que abrió Jesús.

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Madre y Virgen

agosto 4, 2010

Madre y Virgen. No hay contradicción en ti, María,  así fue, y así lo proclamamos: Virgen Madre. Seguimos un paso adelante recordando las otras letanías en que te alabamos con el título de Virgen.

Virgen digna de alabanza: ¡Cómo no alabrte si más que tú, sólo Dios! eres la joya de la Creación, y sin pecado concebida. Jamás dijiste NO a algo que el Señor te pedía. Y te pidió ser mi madre, y me porto tan mal tantas veces……

Virgen Poderosa: ¡mi favorita en esta serie! Virgen poderosa, no por ella misma, criatura perfecta,  pero criatura igualmente que debe todo a su Señor, pero poderosa intercediendo ante su Hijo, pues no pide cualquier cosa ni contra sus designios.  Además, no olvidar que es Madre ¡y poderosa! ¿habrá mejor combinación?

Virgen Clemente: Va de la mano con su calidad de Madre de Misericordia, me parece…..¡ si es Madre! ¿y qué hacen las madres sino derretirse por sus hijos y más por los más necesitados?

¡Madre mía! Las madres de la tierra miran con mayor predilección al hijo más débil, al más enfermo, al más corto, al pobre lisiado…

—¡Señora!, yo sé que tú eres más Madre que todas las madres juntas… —Y, como yo soy tu hijo… Y, como yo soy débil, y enfermo… y lisiado… y feo…

Forja 234

Virgen Fiel: ¡Hay que ver lo que significó, Señora ser fiel en toda circunstancia, pues tu andabas tus días en fe, en oscuridad, igual que nosotros, y siempre estuviste y estás al lado de tu Hijo! Consígueme serle fiel hasta el último aliento de mi vida. El demonio estará ahí, para impedirlo, pero tú le pisarás la cabezota par ami persevertancia final. ¡No me olvides en esos momentos decisivos!

No te olvido, Madre, en tu año

julio 18, 2010

Seguimos contemplando las advocaciones de santa María. Es que el lenguaje no alcanza a expresar lo que le debemos y la dignidad que  tiene. Pienso que el título de Madre es su preferido, pero ahora toca recordar que es una Madre VIRGEN, y el contrapunto es necesario destacarlo. Eso haremos ahora con 2 de las seis letanías en que se lo recordamos.

Virgen prudentísima: Prudencia, la mayor y la conductora de todas las virtudes cardianales y que tuviste en grado superlativo, María.

Prudencia para no descubrir ni a José el secreto de la Encarnación mientras no se te indicaba o se le decía a tu casto esposo como sucedió. Prudente para quedarte en el segundo plano cuando tu Hijo debía cumplir su misión.

Ser  prudente en Caná fue ser atrevida para pedir el milagro a Jesús, y de paso nos enseñaste a “Hacer lo que Él nos diga”. Siempre ponderando, “guardando las cosas en tu corazón” muestra evidente de esta virtud.

Virgen digna de veración: No hay criatura más digna de veneración, Señora, que tú. Mas que tú, sólo Dios que es el único que recibe adoración.  Por eso se dice: “de maria nunquam satis” nunca será suficiente lo que sabemos, lo que te veneramos ni ninguna cosa relacionada contigo, Señora, Madre y Reina.

4 Piropos encendidos a nuestra Madre

junio 19, 2010

La serie de letanías en que tratamos de Madre a santa María tiene trece advocaciones. Llevamos contempladas seis. Terminamos ahora con ellas  para pasar proximamente a  las seis en que recordaremos su virginidad perpetua. Parece contradictorio, pero María es una Madre Virginal.

Madre amable: Puedo imaginar tu trato hacia Jesús, delicado, amoroso, discreto y alegre…..Madre alegre sería una bella letanía como para contemplarla para no perder ese rasgo del cristianismo atractivo.

Madre admirable: Que de la admiración que nos produce contemplar tu vida de amor y servicio nazca en nosotros el deseo eficaz de imitarte, Señora.

Madre del buen consejo: Cuando nos vamos haciendo mayores debieran tener más peso las opiniones y consejos que vertimos. ¡Consíguenos con el Espíritu Santo darlos según sus inspiraciones! Protégenos del escándalo que podemos producir por aconsejar mal.

Madre del Creador: si Jesús es Dios, tu eres Madre de Dios. En la misma línea eres Madre del Salvador, primera y segunda personas del a Santísima Trinidad, y por ello motivo de escándalo para nuestros hermanos separados, los protestantes.

Eres madre de Jesús que tiene dos naturalezas inseparables donde la divina “eleva” la naturaleza humana del Dios encarnado. Jesús es Dios. ¿De qué otro modo podemos tratar a su Madre sino como Madre de Él? y Jesús está unido a las otras dos personas divinas. No hay ningún problema. Nunca estaremos satisfechos con lo que se diga a favor de santa María:  “De Maria numquam satis”

2 letanías meditadas

junio 8, 2010

Seguimos dos pasos más adelante en la lista de “piropos encendidos” a santa María, Madre de Dios y madre nuestra.

Madre intacta, o Madre íntegra, pues pese a ser verdaderamente Madre de Jesús, has permanecido siempre virgen, intacta, antes, durante y después de tu parto, María.

También la han traducido como Madre sin corrupción. ¿Cómo te ibas a corromper, señora, si eres de una pieza? No hay fisuras en ti, ni dobleces, ni gérmenes de mal alguno. Me encanta.

Madre sin mancha de pecado: Suena redundante, y lo sería si no es porque es tan extraordinaria esta característica tuya que todo parece poco. Repitiendo la idea, queremos desagraviar por las blasfemias y ofensas con que han tratado de ensuciar esta belleza tuya sin lograrlo.


Madre, llámala MADRE, que lo es.

mayo 22, 2010

Madre Íntegra

Seguimos con otras letanías en que la llamamos por el título más entrañable de santa María: madre.

Madre de la Divina Gracia: Los cristianos tenemos bien experimentado que las gracias nos llegan de manos de la Virgen. Muchas veces se palpa su intercesión.  Si Cristo es cabeza del Cuerpo Místico que es la Iglesia, María es el “cuello” por donde pasan todas las gracias a los demás miembros.

Madre Purísima: Pura, no sólo casta, sino pura, sin mancha alguna de pecado…..¡ninguna falta! Señora, ayúdanos a no transar con el pecado venial deliberado, ni el más pequeño.

Madre Castísima: Castísima, señora, en superlativo. Tus hijos caemos en estos temas por fragilidad, por la herida del pecado original y por un mundo erotizado. Nos rodea el mal ambiente, hediondo, de la impureza, y queremos imitarte. ¡No nos dejes, Madre nuestra!

Madre…….san Josemaría nos decía en Camino 516:

¡Madre! —Llámala fuerte, fuerte. —Te escucha, te ve en peligro quizá, y te brinda, tu Madre Santa María, con la gracia de su Hijo, el consuelo de su regazo, la ternura de sus caricias: y te encontrarás reconfortado para la nueva lucha.

Letanías comentadas, una propuesta

mayo 15, 2010

Seguimos pensando en lo que decimos a nuestra Madre santa María. Comienza ahora es la serie en que la llamamos con el más tieno apelativo: Madre.

Santa Virgen de las vírgenes: No sé por qué está dedicada al sexo femenino cuando la virginidad -si corresponde- es para todos. Es una cosa poco apreciada en estos tiempos revueltos. Señora, ¡Ruega porque pasen  estos tiempos erotizados!

Madre de Cristo: Madre, en todas las circunstancias. En la calma y la tormenta, en las promesas de gloria y en la ignominia. Que yo aprenda a amar  como tú,  santa María.

Madre de la Iglesia: Con dolor podemos decir que otra vez estás en el Calvario, al lado de tus hijos deshonrados, sin renegar de nosotros en estos duros momentos. Madre, ¡no abandones a los redimidos por la sangre de tu Hijo, el inocente, que sufre en su Iglesia!

52 letanías a santa María

mayo 14, 2010

Letanías Lauretanas se llaman las invocaciones que hacemos al finalizar “el cuerpo” del santo rosario de María Virgen. No todos las rezan, y los que sí lo hacemos solemos recitarlas como un ritornello sin mayor atención, sin tener en cuenta el tesoro que se nos da para contemplar a Nuestra Señora en las diferentes advocaciones o nombres cariñosos que le hemos ido dando porque se los ha ganado.

Como dice san Josemaría: “Estalla ahora la letanía lauretana, siempre con esplendor de luz nueva y color y sentido distintos”

Este año 2010 es un año mariano en el Opus Dei pues las mujeres nos hemos incorporado a la Obra hace ya 80 años, desde que Dios se la hizo ver al Fundador el 14 de febrero de 1930.

Hoy, además es el día de Fátima y yo quiero comenzar una pequeña sección acá, con algunas consideraciones mías sobre las letanías, a ver si les doy ideas para rezarlas con más piedad. Hoy pondré unas pocas para terminar con todas las que hay oficialmente, aunque por amor a nuestra Madre podemos tener muchas propias, de devoción privada y ella estará muy feliz.

Acá van las dos primeras:

Santa María: Sencillamente tu dulce nombre:  Dicen, Señora, que su raíz viene de la palabra “amargo” en los idiomas semitas. Paradojas que hay en tu vida.

Santa Madre de Dios: El título más impresionante que humano alguno haya tenido jamás, tanto, que los hay que no lo soportan, como si Jesús no fuera Dios y tú su Madre.