Posts Tagged ‘Absolución’

Confesión: separando el trigo de la paja

septiembre 1, 2010

Hemos hablado en entradas anteriores del sacramento de la confesión, que suele ir acompañado por la dirección espiritual del sacerdote que tiene los criterios y la experiencia para aconsejarnos en cristiano, con buena doctrina y veracidad.  Su consejo debe ayudar a salvarnos, no a decirnos lo que queremos oir solamente. También es cosa nuestra si lo ponemos en práctica, para eso es el libre alvedrío . Hay que saber distinguir estos dos aspectos.

La confesión es auricular y secreta, el sacerdote bajo ninguna circunstancia puede hablar de ello con nadie, ni siquiera con el penitente si este no lo pone en el tapete. Dios perdonó y se olvidó. Es el sigilo sacramental.

Diferente es la dirección espiritual, que será igualmente discreta y nuestros asuntos estarán a salvo, pero en esos temas pudiera ser que el cura nos pida autorización para pedir luces o consejo a alguien más entendido, por poner un ejemplo, aunque casi nunca pasa, y siempre podemos volver sobre esos temas porque de seguro serán sobre nuestras debilidades más recurrentes o temas delicados o que requieren paciencia.

Es buena cosa separarlos pidiendo la absolución de los pecados primero y después, claramente establecida la diferencia, pedir la absolución y luego recibir  la dirección.  Son cosas diferentes.

Camino, punto 309

¡Mira qué entrañas de misericordia tiene la justicia de Dios! —Porque en los juicios humanos, se castiga al que confiesa su culpa: y, en el divino, se perdona.

¡Bendito sea el santo Sacramento de la Penitencia!

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Confesión: necesidad humana, sacramento divino

agosto 29, 2010

Descargar nuestros corazones de pesos como son las culpas  es una necesidad muy humana, y algunos, humanamente también, necesitan pedir perdón al afectado, pero por su condición de hombres nunca habrá certeza de que se logró el objetivo y que todo está de nuevo en orden, casi siempre quedarán las marcas.

A los cristianos todos, Jesús nos dejó el sacramento de la Confesión de los pecados como un don de la Redención, es uno de los 7 sacramentos salidos de su costado abierto, pero instituídos antes de la Ascención.

Es muy rechazado por algunos que no conocen lo liberador que es presentarse ante ese tribunal en que me acuso sin fiscales, me oye el propio Jesús en la persona del sacerdote que me  perdonará en primera persona….”EGO TE ABSOLVO PECCATA TUA”, porque en ese momento actúa in persona Christi, por el poder de perdonar en su Nombre que les otorgó. Sólo Dios tiene poder para perdonar los pecados.

Donde se ha abandonado la confesión han aumentado  las visitas a los psicólogos y psiquiatras, pero hay quienes llegan al confesonario buscando una consulta médica y no es el objetivo del sacramento ni el lugar para ello. Cada cosa en su ámbito propio pues médicos hay muchos. Médicos de almas, pocos,  y los pacientes necesitados de ellos demasiados, ¡todo el mundo!