Yo estuve en Santiago de Compostela

julio 25, 2010

Yo estuve en Santiago de Compostela. Fui de peregrinación con mi familia cuando las ranas bailaban flamenco, es decir, hace mucho tiempo.

Fuimos andando, recorrimos casi setecientos kilómetros y sin duda, fue el mejor verano de nuestras vidas.

El grupo estaba formado por mis padres y los cuatro hermanos que eramos y somos-gracias a Dios-

Nos pasaron muchas incidencias en el camino, obviamente, una aventura así da para mucho, pero lo mejor fue que lo pasamos muy bien juntos, que tuvimos tiempo para convivir, charlar, compartir, ayudarnos, divertirnos, etc, etc

Cuando divisamos las torres de la Catedral nos invadió una profunda emoción. Supongo que mis padres  le dieron una visión sobrenatural al asunto,pero yo desde mi juventud temprana, sólo supe alegrarme al ver el objetivo a la vista.

Santiago Apóstol, Patrón de España.

En mi familia le queremos mucho y desde aquella primera escapada a Santiago, siempre nos felicitamos tal día como hoy,  siempre volvemos con el corazón a aquellas tierras gallegas y  le damos un abrazo enorme al Apóstol.

Yo también quiero ser apóstol.

No en vano dijo el Señor aquello de “id al mundo entero y predicad el Evangelio”.

Los primeros apóstoles lo tuvieron más complicado en cuanto a medios de comunicación y transporte, pero a día de hoy, casi que no hacer apostolado, aunque sea virtual, es vagancia pura y dura.

¡¡¡FELIZ DÍA DE SANTIAGO PARA TODOS!!!

Tinta

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El Opus Dei no saca a nadie de su sitio

julio 20, 2010

¡Qué poco comprenden algunas personas esta afirmación de nuestro Fundador! y es tan sencillo como que en cualquier lugar en que nos ha puesto la Providencia debemos ser cristianos al 100%, ahí debemos santificarnos sin esperar necesariamente un cambio de estado como puede ser de laico a religioso, muy legítimo y deseable para los que han sido llamados por ese camino, pero lo normal es que nos quedemos donde estábamos, poniendo una intencionalidad nueva para servir a Dios con todo el corazón, el alma, la mente, y los talentos para su Gloria que coincidirá con lo mejor para nosotros, nuestra felicidad.

Alguno ha pensado que se predica una  falta de  promoción social, intelectual u otras al decir “que no saca a nadie de su lugar”, y no es así, pues si por el trabajo santificado te ascienden, o te va mejor en tus negocios,  es por  los designios del Señor, al igual que se puede cumplir cabalmente y no lograr éxitos humanos. En ambos casos diremos “Omnia in bonum”. Si se han puesto los medios, el resultado es cosa del Señor.

Esto no es novedad absoluta en la Iglesia, pero san Josemaría lo ha recordado y puesto en práctica. Ya lo decía san Pablo en 1 Cor,7 17-24

No te olvido, Madre, en tu año

julio 18, 2010

Seguimos contemplando las advocaciones de santa María. Es que el lenguaje no alcanza a expresar lo que le debemos y la dignidad que  tiene. Pienso que el título de Madre es su preferido, pero ahora toca recordar que es una Madre VIRGEN, y el contrapunto es necesario destacarlo. Eso haremos ahora con 2 de las seis letanías en que se lo recordamos.

Virgen prudentísima: Prudencia, la mayor y la conductora de todas las virtudes cardianales y que tuviste en grado superlativo, María.

Prudencia para no descubrir ni a José el secreto de la Encarnación mientras no se te indicaba o se le decía a tu casto esposo como sucedió. Prudente para quedarte en el segundo plano cuando tu Hijo debía cumplir su misión.

Ser  prudente en Caná fue ser atrevida para pedir el milagro a Jesús, y de paso nos enseñaste a “Hacer lo que Él nos diga”. Siempre ponderando, “guardando las cosas en tu corazón” muestra evidente de esta virtud.

Virgen digna de veración: No hay criatura más digna de veneración, Señora, que tú. Mas que tú, sólo Dios que es el único que recibe adoración.  Por eso se dice: “de maria nunquam satis” nunca será suficiente lo que sabemos, lo que te veneramos ni ninguna cosa relacionada contigo, Señora, Madre y Reina.

La caridad más básica es la buena educación

julio 16, 2010

¡Que tenga un buen día! me han dicho, y ya lo voy teniendo. ¿Se siente bien, señora? he preguntado, y me he sentido mejor yo.

Se han saludado dos desconocidos en el escensor, y me he  alegrado de ver que al menos el estar codo a codo en un recinto mínimo, compartiendo unos  segundos de viaje ha hecho que se recuperara, por un vez,  la entrañable costumbre de saludarse con los congéneres -otros seres humanos- con que nos topamos.

¿Es tan difícil? ¿qué nos pasa? si hasta en misa, cuando nos dan la paz, algunas personas no miran a los ojos y te pasan una especie de pata de pollo de supermercado, fría, lacia y sin fuerzas para un saludo que debiera ser afectuoso con quienes compartimos la fe.

Intentémoslo. Comencemos nosotros a sonreír, que es mortificación gozosa y de probados frutos. Poco a poco se nos subirán de modo natural las comisuras de los labios y agradaremos más a Dios.

Ofrece tu trabajo, por favor

julio 14, 2010

El trabajo es  lugar de encuentro con Cristo y una ocasión fantástica de servir al prójimo, de ayudar a los demás, de pedir por ellos.

Hay personas tan ocupadas en trabajar que piensan que no les queda tiempo para rezar, aunque les gustaría enormemente.

Se equivocan.

El trabajo bien hecho, con rectitud de intención, con deseos de amar y tratar a Dios, con afán de purificación personal y ayuda a los demás, es oración. De ahí la importancia de tomar conciencia de este tesoro, herramienta útil para alcanzar el Cielo.

Tenemos que ofrecerlo. Cada uno a su estilo. Cada uno con sus palabras. No hay necesariamente que utilizar oraciones hechas, lo cual es una gran ventaja para los que vamos perdiendo memoria.

Cada mañana: Señor, te ofrezco mi trabajo, que sea para Tí para tu gloria. Y ya está. No necesita más protocolo. El trato con el Señor es de lo más sencillo y descomplicado.

¿Ofreces tu trabajo? ¿Enseñas a otros a que lo ofrezcan? Y lo mejor: ¡puedes ofrecer el trabajo de los demás!

Tengo que reconocer que estoy rodeada de gente que trabaja muchísimo mejor que yo; personas buenísimas que no tienen conciencia de esta dimensión sobrenatural del trabajo. En cierta ocasión oí que yo podía ofrecer ese trabajo por ellos y así lo vengo haciendo.

Hazlo tú también, el mundo será nuestro y lo habremos ganado para Dios:)

TINTA

Curso de Retiro 2010

julio 8, 2010

Vengo llegando de mi curso de retiro 2010. ¡Tres días lejos del mundanal ruido y no se acabó el planeta por eso! más bien el mundo mejoró porque 24 mujeres de todos portes y circunstancias hemos decidido ser un poquito mejor…por un año…. pero aunque nos durara tan solo el trayecto hasta llegar a casa y encontrar que todo ahí sigue parecido a como lo dejamos ya habrá valido la pena.  Vale la pena, ¡sí, señor!

Holocausto floral

julio 6, 2010

San Josemaría nos enseñó a preferir no poner -en los altares de los centros de la Obra-  flores en floreros con agua que pronto se descompone.

Floreros no,  pero flores, sí.  Pocas, sencillas  -muchas veces sacadas de los propios jardines- y mezcladas con tallos y hojas verdes que le den un punto de contraste y nada más.

La novedad estriba en que al no tener agua, las flores duran en buen estado muy poco tiempo, generalmente un día, y se dejan así, para que Dios las vea en todo el esplendor que Él les ha dado, no sólo para un placer estético de nosotros como puede suceder con el modo tradicional.

Se ponen en ciertos días  señalados en el santoral o en la Obra misma; fiestas, solemnidades, fechas así. El resto del tiempo, sencillamente no hay más que la sobriedad y la limpieza de todo lo relacionado con el culto que se cuida con mimo.

¿Trabajar en verano?

julio 4, 2010

Trabajar en verano es como trabajar en invierno pero…con más calor.

Las altas temperaturas en el Sur de España dificultan enormemente cualquier labor.

De hecho, en verano hay quien queda para tomar café a las cuatro de la tarde y para esto hay que estar loco  o  sencillamente ser del Opus Dei.

Ciertamente viene a ser lo mismo-lo de la locura- porque los del Opus Dei estamos locos, aunque nuestra locura es muy sensata ya que nace y crece en relación directa con el amor.

Y porque amamos a Dios y al mundo apasionadamente, ponemos el mismo empeño en hacer las cosas bien con frío o con calor.

Pero quiero subrayar el mérito que tiene desempeñar un trabajo, con la misma energía a 20º grados que a 40º. Es más. Me gustaría que todos aquellos que piensan que Andalucía está llena de “vagos” vieran el esfuerzo titánico que hay que hacer para mantener un ritmo laboral pese a las inclemencias del tiempo.

Pero me voy del tema, perdonadme, debe ser el calor…:)

Lo que quiero transmitir en este artículo es que todo trabajo ofrecido a Dios, hecho por amor, vivido con sencillez sobrenatural, es punto de encuentro con Cristo, es herramienta de santificación, medio de salvación personal y oportunidad de corredimir a nuestros hermanos los hombres.

Abundaré sobre cómo se ofrece el trabajo porque me queda la duda de si sabéis cómo se hace. Yo lo se porque me lo han enseñado.

Tinta

¿Donde están las llaves?

junio 29, 2010

Hoy es un buen día para buscar al guardián de las llaves.

Sin duda estoy pensando en San Pedro-el primer Papa de la historia de la Iglesia- Aquél hombre rudo que le vencía el amor y al que se le otorgó poder de atar y desatar en la Tierra y en el Cielo.

Pero no sólo pienso en él, ya que hoy celebramos también la fiesta de San Pablo.

Dos colosos del amor, dos colosos del apostolado, dos colosos defensores de Cristo con su propia vida.

Hoy les pido que cuiden de nosotros: a San Pedro que nos de unas clases sobre apertura de puertas y a San Pablo le pido que tire a más de uno del caballo.

Los dos son patronos del Opus Dei, los dos, con su testimonio de vida han llegado a ser conocidos y estudiados veinte siglos después. Estos hombres sin duda, tienen mucho que enseñarnos.

Hoy alzo mi copa por ellos y todos los que celebran su onomástica: ¡FELICIDADES!

Tinta

26 de junio. Misa de san Josemaría en Santiago de Chile

junio 26, 2010

La niña “emo” lucía un poco como éstos, pero sin agujeros de piercings ni tatuajes

Vengo llegando de la misa solemne para recordar  el día en que partió al cielo el  fundador del Opus Dei. Lo celebramos en la Catedral de la capital de Chile y en muchos otros lugares a lo largo de mi país.  Cada vez en más y más localidades.

Pensé que, ya que el lunes es feriado acá, por lo tanto un “fin de semana largo”, ralearían los asistentes, pero pude comprobar que no, y haga frío o calor, llueva o truene -es invierno- ahí estamos apiñaditos y hay gente hasta arriba de los altares laterales. ¡Es un fenómeno!

Los fieles de la Obra en mi patria somos unos 3.000, pero la devoción al Fundador está muy extendida.  Sólo en esta misa seríamos más de la mitad de ese número,  unos 1.500 por lo bajo; el resto, parientes, amigos, bienhechores, cooperadores, monjas -¡muchas religiosas!- y me encanta lo variopinto de los asistentes.

Me daba risa ver una niña “emo”, de esas rebeldes que se dejan el pelo negro, y lo peinan cuidadosamente liso y sobre un ojo; se supone que así demuestran su malestar con la sociedad,  pero ésta estaba siguiendo devotamente la santa misa….. como ven, había de todo. Da gusto así, pues el llamado universal a la santidad del cual fue precursor ha calado en todos los estratos de la sociedad.

La homilía se refirió al concepto que san Josemaría tenía del sacerdocio y su dedicación a ellos por años de años dando tantas de retiros para el clero diocesano español pese al agotamiento por el mucho trabajo y enfermedades que padecía. Me gustó que se hablara de ello. Era oportuno, y seguía a Benedicto XVI en esta preocupación.

Dejo acá una carta del vicario del Opus Dei en Chile al diario El Mercurio, aparecida hoy y que habla de eso mismo.