Archive for the ‘Valores’ Category

La caridad más básica es la buena educación

julio 16, 2010

¡Que tenga un buen día! me han dicho, y ya lo voy teniendo. ¿Se siente bien, señora? he preguntado, y me he sentido mejor yo.

Se han saludado dos desconocidos en el escensor, y me he  alegrado de ver que al menos el estar codo a codo en un recinto mínimo, compartiendo unos  segundos de viaje ha hecho que se recuperara, por un vez,  la entrañable costumbre de saludarse con los congéneres -otros seres humanos- con que nos topamos.

¿Es tan difícil? ¿qué nos pasa? si hasta en misa, cuando nos dan la paz, algunas personas no miran a los ojos y te pasan una especie de pata de pollo de supermercado, fría, lacia y sin fuerzas para un saludo que debiera ser afectuoso con quienes compartimos la fe.

Intentémoslo. Comencemos nosotros a sonreír, que es mortificación gozosa y de probados frutos. Poco a poco se nos subirán de modo natural las comisuras de los labios y agradaremos más a Dios.

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Universidad y vida

diciembre 19, 2009

Una reflexión serena desde la Universidad de Navarra que copio integramente:

Con motivo de la nueva ley del aborto en España, los decanos de las Facultades de Medicina, Enfermería, Ciencias y Farmacia, y el director general de la Clínica de la Universidad de Navarra queremos proponer y compartir una reflexión serena sobre una realidad compleja que trasciende los límites de nuestro país y el presente que nos toca vivir.

Celebramos que la humanidad ha avanzado tanto a lo largo de la Historia, entre otras razones, porque nos hemos equivocado mucho. Todos. Todos tenemos alguna responsabilidad ante la historia y 2009 puede marcar el comienzo de un hito, como en su momento fue la abolición de la esclavitud y como ojalá pronto sea la derrota del hambre y la pobreza.

Comprendemos el sufrimiento de muchas mujeres ante un embarazo imprevisto. Necesitan un apoyo que sólo personas con corazón pueden prestar… y hay muchas personas así. La defensa de esas mujeres clama a nuestra conciencia y una mirada compasiva nos recuerda que otro ser humano comparte esa tragedia en una posición de mayor debilidad todavía. El avance científico nos brinda hoy datos clave desconocidos en buena parte del siglo XX. Qué coraje social mostramos con esa evidencia desde los ámbitos universitarios, políticos, económicos…

Nos negamos a solucionar la tragedia de un embarazo indeseado con la tragedia superior del aborto. Nos negamos a incorporar las técnicas abortivas a los contenidos de la educación. Nos comprometemos a formar profesionales para curar, investigar y ayudar.

Nuestra ilusión es que la educación y la información lleguen a todas las mujeres. Saber es un derecho.

Nuestra ilusión es que una mujer embarazada nunca se encuentre sola, sino que el padre y el hijo también cuenten. La vida que comienza es asunto de tres.

Nuestra ilusión es que la pugna política y la legislación compitan por la defensa de los más débiles, el hijo y la madre. Una sociedad que protege al débil es fuerte.

Nuestra ilusión es facilitar que padres incapaces de hacerse cargo de un niño encuentren a otros que pueden y lo desean. Una solución para dos problemas.

Nuestra ilusión es que pronto se estudie como histórico el triunfo de una humanidad valiente que superó el aborto como superó la esclavitud. El orgullo de ser humano.

Nuestra ilusión es que los hombres y las mujeres tomemos decisiones hoy que nuestros hijos aplaudan mañana. Podemos transmitir más de lo que heredamos.

Nuestra ilusión es que la medicina, la enfermería, la biología, la farmacia y la universidad en general sean aliados por la vida.

La historia juzgará nuestra pasividad cómplice o nuestro compromiso solidario con el débil. No hay mejora sin cambio. Hoy es el día de cambiar en España, en Europa y en el mundo.

Declaración firmada por:

José Andrés Gómez Cantero, director general de la Clínica Universidad de Navarra;
María Pilar Civeira, decana de la Facultad de Medicina;
Iciar Astiasarán, decana de la Facultad de Farmacia;
Ignacio López Goñi, decano de la Facultad de Ciencias;
Mercedes Pérez, directora de la Escuela de Enfermería

Pamplona, 15 de diciembre de 2009

Tinta

Mal menor. cómo distinguirlo

octubre 20, 2009

Machiavelo

En política nos han acostumbrado a hablar maquiavélicamente del “mal menor” en el sentido de que “el fin justifica los medios”  tratando de hacer aparecer aceptable el mal si con él se puede evitar uno peor, y nos cuesta tanto distinguir y explicarlo a otros que he buscado un test para distinguirlo yo y que comparto con mis amigos:

  • Hay que distinguir si es algo que depende de mí o no.
  • Si depende de mí, no puedo hacer el mal. Ningún mal, ni por más pequeño que parezca. No es elegible. Punto.
  • Si no depende de mí y no lo puedo evitar, debo elegir lo que haga menos daño, o sea el mal menor en el verdadero sentido ético.

Me parece que queda fácil para el discernimiento. Fácil de entender, fácil de enseñar y muchas veces muy difícil de cumplir, pero es lo que se nos pide:  “Haz el bien y evita el mal”

Marita

Esperanza

octubre 18, 2009

No todo es feo en este mundo y ayer hemos tenido una demostración de que el sentido común y la bondad del hombre conviven con la abominación. Ya lo dijo Jesús en la parábola del trigo y la cizaña.

Lo que nos pasa es que es tan atroz lo malo que presenciamos y/o sufrimos hoy, que nos nubla la razón y perdemos el optimismo al ver tal destilado de maldad EN ALGUNOS.

¡Arriba los corazones! ya Jesús lo dijo: “¡ánimo!: yo he vencido al mundo” (Juan 16, 29-33)

Estamos en el lado del Vencedor, aunque no lo veamos nosotros durante nuestra vida personal.

Marita

Abortar

octubre 15, 2009

aborto

Punto 2270 del Catecismo y siguientes:

“Desde el siglo primero, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo aborto provocado. Esta enseñanza no ha cambiado; permanece invariable. El aborto directo, es decir, querido coo un fin o como un medio, es gravemente contrario a la ley moral.(2271).

No matarás el embrión mediante el aborto, no drás muerte al recién nacido…”

¿Qué es lo que no se entiende?

Tinta

Ir a medias

septiembre 21, 2009

Hoy quería contaros una historia que va  de compañeros y ventanas. Así me la enviaron y tal cual la relato:

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Sólo esa  cama daba a la ventana de la habitación. El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas. Cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que  podía ver desde ella. El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas  en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior.  La ventana daba a un parque con un lago. Patos y cisnes jugaban en el agua mientras los niños lo hacían con sus cometas. Grandes árboles adornaban el paisaje y se podía apreciar  una bella vista de la ciudad.

Mientras el hombre de la ventana describía todo esto con minucioso detalle, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la escena. Pasaron días… semanas. Una mañana, la enfermera  entró con el agua para bañarles y encontró el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía. El otro hombre pidió ser trasladado a la cama que daba a la ventana. La enfermera lo cambió. Se aseguró de que estaba cómodo y salió de la habitación. Lentamente y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior… y se encontró con una pared blanca. Cuando la enfermera entró de nuevo, el hombre le preguntó por qué razón   su compañero muerto describía cosas tan maravillosas como irreales. La enfermera le explicó que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni siquiera la pared. “Quizá sólo quería animarle a usted”.

La historia se titula “Compartir”. Compartir es un verbo que desbarata la lógica matemática. El dolor compartido divide entre dos la pena,  pero cuando lo que se comparte es la felicidad el dos multiplica.  Como el hombre de la cama junto a la ventana, podemos quedárnosla o “ir a medias”. El de la cama junto a la ventana fue a medias con su compañero de habitación hasta el último día. Cada día es hoy y hoy es presente, obsequio. ¿Por qué no operar con la lógica del Amor?

Pensaba que, de cuando en cuando, podríamos aparcar –aparcar no es sinónimo de olvidar-la violencia que nos envuelve, el malhumor justificado, los acontecimientos que nos angustian, nuestros miedos reales…  y seleccionar alguna buena noticia de las que  no salen en los informativos. Y decirse “hoy voy a ir a medias”, “multiplicaré o dividiré según convenga”.

Ir a medias” con nuestros habituales: los que nos topamos recién salidos de la cama, los que nos ponen o nos cobran la gasolina, los colegas del trabajo y de los minutos del café , los de la cola del súper, los que están al otro lado del teléfono… Y contagiar el “ir a medias” con los que hemos ido a medias. ¡Quién sabe! Tal vez se ponga de moda vivir desdoblando lo que nos hace sentir bien y replegando lo que enturbia las relaciones humanas. Suena utópico, pero ¡quién sabe! ¿Recordáis la canción?. “Si tú eres así, qué suerte que ahora estés junto a mí”.

Junto a mí, junto a ti… A los que Cristo nos dijo: “Un mandato nuevo os doy: que os améis los unos a los otros. En esto conocerán que sois mis discípulos”.  Sigue siendo nuevo… pero podría suceder que no nos decidiéramos a estrenarlo… Ahora  puede ser un buen momento.

Que paséis un buen día, a poder ser compartido.  Y un saludo  multiplicado o dividido – según convenga-  a todos los “parroquianos” de nuestras calles.

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