Archive for the ‘Sociedad’ Category

Confesión: necesidad humana, sacramento divino

agosto 29, 2010

Descargar nuestros corazones de pesos como son las culpas  es una necesidad muy humana, y algunos, humanamente también, necesitan pedir perdón al afectado, pero por su condición de hombres nunca habrá certeza de que se logró el objetivo y que todo está de nuevo en orden, casi siempre quedarán las marcas.

A los cristianos todos, Jesús nos dejó el sacramento de la Confesión de los pecados como un don de la Redención, es uno de los 7 sacramentos salidos de su costado abierto, pero instituídos antes de la Ascención.

Es muy rechazado por algunos que no conocen lo liberador que es presentarse ante ese tribunal en que me acuso sin fiscales, me oye el propio Jesús en la persona del sacerdote que me  perdonará en primera persona….”EGO TE ABSOLVO PECCATA TUA”, porque en ese momento actúa in persona Christi, por el poder de perdonar en su Nombre que les otorgó. Sólo Dios tiene poder para perdonar los pecados.

Donde se ha abandonado la confesión han aumentado  las visitas a los psicólogos y psiquiatras, pero hay quienes llegan al confesonario buscando una consulta médica y no es el objetivo del sacramento ni el lugar para ello. Cada cosa en su ámbito propio pues médicos hay muchos. Médicos de almas, pocos,  y los pacientes necesitados de ellos demasiados, ¡todo el mundo!

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Piojos en el apostolado

agosto 20, 2010

Nuestra vocación cristiana -por bautizados nada más (ni nada menos)- nos exige propagar la fe de generación en generación, y para ello todo puede servir, hasta una infección de pediculosis en el colegio de nuestras hijas.

A la edad de los terceros y cuartos de primaria nadie se salva, no me vengan con cuentos. Que nadie quiera decir: _Mi hijita tiene piojos,  es una cosa, pero que hay hasta en las mejores familias, soy testigo. Por sus juegos se acercan demasiado, revuelven sus cabellos y basta que llegue una con los parásitos para que todos suframos el peligro.

Mi hija era muy amiga de Paulina, y yo quería acercarme apostólicamente a su madre, pues también simpatizábamos, pero de lejos, hasta que un dia le advertí que mi hija estaba infectada y que por favor tomara precauciones con la suya porque separarlas era imposible.

Yo temía un rechazo, pero fue al contrario…..también reconoció que la suya tenía el problema. Nos pasamos datos de qué productos y técnicas usar y de alertar al colegio del asunto para pararlo ahí, en el foco.

La sinceridad dió para estrechar la amistad y terminó acercándose a Dios un poco más, pues ya era piadosa, y encontró su lugar en la Iglesia, en la vocación de supernumeraria del Opus Dei que es hoy día, y cada vez más feliz.

El Opus Dei no saca a nadie de su sitio

julio 20, 2010

¡Qué poco comprenden algunas personas esta afirmación de nuestro Fundador! y es tan sencillo como que en cualquier lugar en que nos ha puesto la Providencia debemos ser cristianos al 100%, ahí debemos santificarnos sin esperar necesariamente un cambio de estado como puede ser de laico a religioso, muy legítimo y deseable para los que han sido llamados por ese camino, pero lo normal es que nos quedemos donde estábamos, poniendo una intencionalidad nueva para servir a Dios con todo el corazón, el alma, la mente, y los talentos para su Gloria que coincidirá con lo mejor para nosotros, nuestra felicidad.

Alguno ha pensado que se predica una  falta de  promoción social, intelectual u otras al decir “que no saca a nadie de su lugar”, y no es así, pues si por el trabajo santificado te ascienden, o te va mejor en tus negocios,  es por  los designios del Señor, al igual que se puede cumplir cabalmente y no lograr éxitos humanos. En ambos casos diremos “Omnia in bonum”. Si se han puesto los medios, el resultado es cosa del Señor.

Esto no es novedad absoluta en la Iglesia, pero san Josemaría lo ha recordado y puesto en práctica. Ya lo decía san Pablo en 1 Cor,7 17-24

La caridad más básica es la buena educación

julio 16, 2010

¡Que tenga un buen día! me han dicho, y ya lo voy teniendo. ¿Se siente bien, señora? he preguntado, y me he sentido mejor yo.

Se han saludado dos desconocidos en el escensor, y me he  alegrado de ver que al menos el estar codo a codo en un recinto mínimo, compartiendo unos  segundos de viaje ha hecho que se recuperara, por un vez,  la entrañable costumbre de saludarse con los congéneres -otros seres humanos- con que nos topamos.

¿Es tan difícil? ¿qué nos pasa? si hasta en misa, cuando nos dan la paz, algunas personas no miran a los ojos y te pasan una especie de pata de pollo de supermercado, fría, lacia y sin fuerzas para un saludo que debiera ser afectuoso con quienes compartimos la fe.

Intentémoslo. Comencemos nosotros a sonreír, que es mortificación gozosa y de probados frutos. Poco a poco se nos subirán de modo natural las comisuras de los labios y agradaremos más a Dios.

Curso de Retiro 2010

julio 8, 2010

Vengo llegando de mi curso de retiro 2010. ¡Tres días lejos del mundanal ruido y no se acabó el planeta por eso! más bien el mundo mejoró porque 24 mujeres de todos portes y circunstancias hemos decidido ser un poquito mejor…por un año…. pero aunque nos durara tan solo el trayecto hasta llegar a casa y encontrar que todo ahí sigue parecido a como lo dejamos ya habrá valido la pena.  Vale la pena, ¡sí, señor!

26 de junio. Misa de san Josemaría en Santiago de Chile

junio 26, 2010

La niña “emo” lucía un poco como éstos, pero sin agujeros de piercings ni tatuajes

Vengo llegando de la misa solemne para recordar  el día en que partió al cielo el  fundador del Opus Dei. Lo celebramos en la Catedral de la capital de Chile y en muchos otros lugares a lo largo de mi país.  Cada vez en más y más localidades.

Pensé que, ya que el lunes es feriado acá, por lo tanto un “fin de semana largo”, ralearían los asistentes, pero pude comprobar que no, y haga frío o calor, llueva o truene -es invierno- ahí estamos apiñaditos y hay gente hasta arriba de los altares laterales. ¡Es un fenómeno!

Los fieles de la Obra en mi patria somos unos 3.000, pero la devoción al Fundador está muy extendida.  Sólo en esta misa seríamos más de la mitad de ese número,  unos 1.500 por lo bajo; el resto, parientes, amigos, bienhechores, cooperadores, monjas -¡muchas religiosas!- y me encanta lo variopinto de los asistentes.

Me daba risa ver una niña “emo”, de esas rebeldes que se dejan el pelo negro, y lo peinan cuidadosamente liso y sobre un ojo; se supone que así demuestran su malestar con la sociedad,  pero ésta estaba siguiendo devotamente la santa misa….. como ven, había de todo. Da gusto así, pues el llamado universal a la santidad del cual fue precursor ha calado en todos los estratos de la sociedad.

La homilía se refirió al concepto que san Josemaría tenía del sacerdocio y su dedicación a ellos por años de años dando tantas de retiros para el clero diocesano español pese al agotamiento por el mucho trabajo y enfermedades que padecía. Me gustó que se hablara de ello. Era oportuno, y seguía a Benedicto XVI en esta preocupación.

Dejo acá una carta del vicario del Opus Dei en Chile al diario El Mercurio, aparecida hoy y que habla de eso mismo.

Curso de retiro de 3 días

mayo 30, 2010

¿Cuál fue tu primer medio de formación al que asististe en el Opus Dei?, me han preguntado, y para sorpresa del que pregunta, les respondo que un curso de retiro de tres días, en silencio y alojando en la casa en que se predicaba.

_¡NOOOOOOO! , me han dicho, y _Síííí,  fue mi respuesta. Así fue, y no me pareció extraño para nada, más bien estaba tan contenta que consideré durante mucho tiempo que era el modo lógico de comenzar algo como conocer más de cerca y de verdad la Obra de Dios, no por los ecos de los que “dicen que alguien dijo que dijeron una vez por allá lejísimos”.

Con el tiempo comprendo que es un modo algo extraordinario de empezar, a juzgar por los problemas que se imaginan que tendrán para ir a esta actividad una vez por año. Sienten que si se ausentan 3 días del hogar o trabajo ¡a lo menos se intoxica masivamente la familia o se incendia la industria!

Retirarse  es estar con Dios, preguntarle cosas, contarle las nuestras, mirarnos por dentro, pensar en la relación con los demás y conocernos  como pocas veces podemos, por la prisa con que vivimos, cara a cara, honestamente, con la ayuda del que predica que va tocando esas teclas de nuestras vidas y ver qué tan armoniosas son y qué tan afinadas están, y todo sin ir buscando un gurú en los Himalayas.

Vale la pena. Se descansa y salimos renovados.

Dice san Josemaría:

Días de retiro. Recogimiento para conocer a Dios, para conocerte y así progresar. Un tiempo necesario para descubrir en qué y cómo hay que reformarse: ¿qué he de hacer?, ¿qué debo evitar? (Surco 177)

Y tú, ¿lo has intentado?

A la vanguardia de la igualdad de "géneros"

mayo 18, 2010

En nuestra sociedad, lo normal es que desde que te casas pases a ser la señora de Fulánez, y muchas mujeres están contentas con ese cambio. Si les gusta, ¡bien por ellas! y ojalá les guste hasta cumplir la promesa que han suscrito y que efectivamente sea “hasta la muerte los separe”.

En el Opus Dei las mujeres tenemos nombre propio, responsabilidad autónoma, libre albedrío total, libertad personal de hijas de Dios -que libre nos hizo- y ésto desde siempre.

En la Obra no soy señora de nadie, pese a la importancia que me han enseñado a darle a mi marido, que es anterior a los hijos y será el que se deba quedar conmigo cuando los chicos terminen de irse de casa, pero me llamo igual que en mi carné y debo responder por mis actos en forma informada y consecuente con lo que creo y a lo que me he comprometido.

Nunca me han coaccionado a hacer o dejar de hacer algo. A lo más una sugerencia para ampliar mis opciones, pero jamás una toma de decisiones por mí, que esas son mías y cada uno responde por su actuar.

Las mujeres en el Opus Dei tenemos todo separado, y estamos en todos los campos del hacer y del saber. En TODOS.  Nos preparamos y formamos para hacerlo con nuestras peculiaridades femeninas, pero sin “discriminaciones positivas”  y ésto desde que San Josemaría entendió que Dios quería a las mujeres en el Opus Dei donde venimos batallando desde hace ya 80 años.  ¿Cuántos podrán decir algo así?

San Josemaría rompió esquemas de su tiempo, siempre ha estado a la vanguardia, y quisiera que leyeras la respuesta que da a ésta pregunta en una entrevista:

Monseñor, cada vez es mayor la presencia de la mujer en la vida social, más allá del ámbito familiar, en el que casi exclusivamente se había movido hasta ahora. ¿Qué le parece esta evolución? ¿Y cuáles son, a su entender, los rasgos generales que la mujer ha de alcanzar para cumplir la misión que le está asignada?

Apostolado de la opinión pública

mayo 6, 2010

Apostolado irrenunciable en una sociedad moderna. Cualquiera tiene el derecho de opinar y trasmitir sus ideaas, pero con el sello de la buena fe y la verdad, cosa que no siempre ocurre. ¡Vaya si lo sabemos!

¿Qué podemos hacer para restablecerla en el caso de malentendidos o franca persecusióna la Iglesia santa, a la Obra de Dios, a los cristianos en general? No vamos a usar sus armas que no son las nuestras, pero no es cosa de dejar que se diga y haga con nosotros lo que se les ocurra si que al menos digamos claro, fuerte, con mcuho respeto ¡y muy rezado! lo que creemos, lo que nos inspira, y aclarar dentro de lo posible los malos mensajes que puedan haber partido de nuestros errores o pecados, que los hay.

Es un apostolado urgente, nadie debiera restarse. Si no sabes escribir un blog, pues comenta, con respeto y argumentos nacidos de tu experiencia, en positivo, dando al opositor la oportunidad de cambiar sin salir humillado ni herido. Tratándolos con caridad puede que reconozcan que se pudieron equivocar y rectificar.

Si te animas, ¡abre un sitio! y si no se te ocurre nada original, copia de otros citando su origen, para difundir más rápido las ideas de Cristo. A más lugares con información católica, más buscadores nos encontrarán. En este sentido, lo que abunda no daña.

Para no alargarme con cosas que otros dicen mejor que yo, les pido que lean la magnífica guia en 10 pasos para influír en internet que nos ha regalado Antonio González de la página Opus Dei al Día. Cuando lo lean, ¡háganle caso!

Hay que ahogar el mal en abundancia de bien.

Llegó el momento de confiar

mayo 2, 2010

La Iglesia en mi país está sufriendo, como en muchos otros sitios, por el tema relacionado con los escándalos por la moral sexual de ALGUNOS sacerdotes débiles que no han sabido o podido ser fieles a los deberes de su ministerio. El episcopado chileno se ha pronunciado con este documento*

No los voy a juzgar yo. La sociedad lo está haciendo de un modo implacable en muchos casos, y es muy triste verlos caídos y siendo piedras de escándalo para el pueblo fiel. Más temor le tendría yo al juicio de Dios, pero ya sabemos que a Él le basta el arrepentimiento sincero y la restitución de lo defraudado para que con su misiericordia los perdone. Lo que no se alcance a pagar en esta vida lo pagarán hasta el último céntimo en el purgatorio, porque espero que los pecadores de esta índole tan particular como escasa  –sí, por suerte escasa tengan la humildad necesaria para aceptar el perdón que el Señor a quien han defraudado al escandalizar a sus pequeñuelos  (todos lo somos ante nuestro Padre Dios) les ofrece en el sacramento de la reconciliación o penitencia y de pedirlo a sus víctimas.

Que el grito que hizo suyo una canción de Sui Generis, “¿Dónde está Dios, dime quién me lo robó?” no sea definitivo, que la gracia del Dios actúe y en medio de su confusión y dolor recuperen la fe que vieron traicionada por un indigno o enfermo “sanador de almas” que sólo las envenenó.

Estoy triste, pero esperanzada. Habrá que apretar todos los furúnculos dentro de nuestra amada Iglesia para sanarla y  que resplandezca el rostro de  Cristo en todo su esplendor. Hay mucho que desagraviar y mucho que aprender de esta crisis tan terrible.

Me aferro a las promesas del Señor, de su asistencia, de su compañía hasta el fin de los tiempos, de la infalibilidad del Papa, de que las puertas del infierno no prevalecerán aunque tengan tanta prensa, tantos medios y tanta ainmadversión  cuando no franca odiosidad….. en fin, confío en  la protección del Corazón de Cristo, del Sagrado Corazón.