Archive for the ‘Plan de Vida comentado’ Category

Confesión: necesidad humana, sacramento divino

agosto 29, 2010

Descargar nuestros corazones de pesos como son las culpas  es una necesidad muy humana, y algunos, humanamente también, necesitan pedir perdón al afectado, pero por su condición de hombres nunca habrá certeza de que se logró el objetivo y que todo está de nuevo en orden, casi siempre quedarán las marcas.

A los cristianos todos, Jesús nos dejó el sacramento de la Confesión de los pecados como un don de la Redención, es uno de los 7 sacramentos salidos de su costado abierto, pero instituídos antes de la Ascención.

Es muy rechazado por algunos que no conocen lo liberador que es presentarse ante ese tribunal en que me acuso sin fiscales, me oye el propio Jesús en la persona del sacerdote que me  perdonará en primera persona….”EGO TE ABSOLVO PECCATA TUA”, porque en ese momento actúa in persona Christi, por el poder de perdonar en su Nombre que les otorgó. Sólo Dios tiene poder para perdonar los pecados.

Donde se ha abandonado la confesión han aumentado  las visitas a los psicólogos y psiquiatras, pero hay quienes llegan al confesonario buscando una consulta médica y no es el objetivo del sacramento ni el lugar para ello. Cada cosa en su ámbito propio pues médicos hay muchos. Médicos de almas, pocos,  y los pacientes necesitados de ellos demasiados, ¡todo el mundo!

Otras pocas letanías. Vamos avanzando

agosto 19, 2010

Nos tocan unas letanías que en nuestros tiempos y cultura nos pueden sonar extrañas. No he hecho una investigación para saber su historia   -que las hay- porque yo apunto más bien a orar aprovechando estas listas de dulces  títulos y piropos a la Virgen.

Espejo de Justicia: Tu Hijo, Madre, es el Justo y misericordioso. ¿Qué otra cosa podrías ser tú, criatura perfecta sino el fiel reflejo de su Justicia? pero justicia misericordiosa, que de otro modo nadie podría salvarse.

Asiento (o trono) de Sabiduría: La mujer más perfecta DEBE ser sabia, por si misma, pero además, tu hijo Jesús de Nazareth, es omnisciente, lo sabe todo y lo sabe bien. Es la Sabiduría por antonomasia, y se sentaba en tu falda cuando era pequeño. Eras su trono y eso no te lo quita nadie.

Debe de haber meditaciones profundas sobre este título, Señora, pero, como madre, no olvido el calorcito de mis hijos en mi regazo.

Causa de nuestra alegría: Sin comentarios casi, porque con tu FIAT hiciste posible la felicidad eterna por el Cielo que abrió Jesús.

Madre y Virgen

agosto 4, 2010

Madre y Virgen. No hay contradicción en ti, María,  así fue, y así lo proclamamos: Virgen Madre. Seguimos un paso adelante recordando las otras letanías en que te alabamos con el título de Virgen.

Virgen digna de alabanza: ¡Cómo no alabrte si más que tú, sólo Dios! eres la joya de la Creación, y sin pecado concebida. Jamás dijiste NO a algo que el Señor te pedía. Y te pidió ser mi madre, y me porto tan mal tantas veces……

Virgen Poderosa: ¡mi favorita en esta serie! Virgen poderosa, no por ella misma, criatura perfecta,  pero criatura igualmente que debe todo a su Señor, pero poderosa intercediendo ante su Hijo, pues no pide cualquier cosa ni contra sus designios.  Además, no olvidar que es Madre ¡y poderosa! ¿habrá mejor combinación?

Virgen Clemente: Va de la mano con su calidad de Madre de Misericordia, me parece…..¡ si es Madre! ¿y qué hacen las madres sino derretirse por sus hijos y más por los más necesitados?

¡Madre mía! Las madres de la tierra miran con mayor predilección al hijo más débil, al más enfermo, al más corto, al pobre lisiado…

—¡Señora!, yo sé que tú eres más Madre que todas las madres juntas… —Y, como yo soy tu hijo… Y, como yo soy débil, y enfermo… y lisiado… y feo…

Forja 234

Virgen Fiel: ¡Hay que ver lo que significó, Señora ser fiel en toda circunstancia, pues tu andabas tus días en fe, en oscuridad, igual que nosotros, y siempre estuviste y estás al lado de tu Hijo! Consígueme serle fiel hasta el último aliento de mi vida. El demonio estará ahí, para impedirlo, pero tú le pisarás la cabezota par ami persevertancia final. ¡No me olvides en esos momentos decisivos!

Don y Misterio

julio 30, 2010

Muchos elementos complementarios formando una unidad de vida

Hace todo un plan de vida espiritual aprendido de la tradicición de la Iglesia multisecular que ha recogido y propuesto el Opus Dei para los que nos formamos bajo su alero acogedor, pero no terminó de entender que “ESO”, se entreteje con la vida misma que está hecha de trabajos y oraciones, de oraciones y trabajos, unidos, intercambiables si los vivimos con unidad de vida, sin hacer separaciones, pues hemos ofrecido todo nuestro día para Él, y así conviven todos los afanes nobles de cualquier vida sin contraponerse.

Mi amiga querida, buena y generosa no entendió eso tan básico pues se agobió pensando que se echaba otra carga sobre lo mucho y muy bien que hace ya, por su familia y otras cosas excelentes.

No entendió que ya lo hace todo. En su mente ha separado sus momentos conscientes y fuertes de prácticas piadosas -como la oración mental “con reloj” y la Santa Misa, por ejemplo- con su trabajo santificado.

Somos  amigas, y ha decidido seguir como cooperadora de la Obra  porque otra espiritualidad no le calza, pero……..

Realmente, la vocación es un privilegio, un don y misterio, como decía el buen Juan Pablo II, y la libertad va por delante. No hay vocación posible sin ella.

Curso de Retiro 2010

julio 8, 2010

Vengo llegando de mi curso de retiro 2010. ¡Tres días lejos del mundanal ruido y no se acabó el planeta por eso! más bien el mundo mejoró porque 24 mujeres de todos portes y circunstancias hemos decidido ser un poquito mejor…por un año…. pero aunque nos durara tan solo el trayecto hasta llegar a casa y encontrar que todo ahí sigue parecido a como lo dejamos ya habrá valido la pena.  Vale la pena, ¡sí, señor!

2 letanías meditadas

junio 8, 2010

Seguimos dos pasos más adelante en la lista de “piropos encendidos” a santa María, Madre de Dios y madre nuestra.

Madre intacta, o Madre íntegra, pues pese a ser verdaderamente Madre de Jesús, has permanecido siempre virgen, intacta, antes, durante y después de tu parto, María.

También la han traducido como Madre sin corrupción. ¿Cómo te ibas a corromper, señora, si eres de una pieza? No hay fisuras en ti, ni dobleces, ni gérmenes de mal alguno. Me encanta.

Madre sin mancha de pecado: Suena redundante, y lo sería si no es porque es tan extraordinaria esta característica tuya que todo parece poco. Repitiendo la idea, queremos desagraviar por las blasfemias y ofensas con que han tratado de ensuciar esta belleza tuya sin lograrlo.


15 minutos "por reloj"

junio 4, 2010

En el Opus Dei, nuestras normas del Plan de Vida, o sea las devociones que tenemos o los ratos dedicados especialmente a Dios, tienen un límite bien acotado por minuteros y segunderos. Esto tanto para levantarnos como para la lectura espiritual o el rato de oración, y bien me parece, porque estamos en el mundo con sus exigencias normales para un laico.

La lectura espiritual dura un cuarto de hora en total, ni más ni menos.  ¿Es poco? No me parece, pues leemos 3,8 días del año, lo suficiente como para ir teniendo una base doctrinal y ascética importante….en teoría, obvio. Luego hay que ponerlo por obra. Para eso está la oración para ver cómo….y es tema de otro post.

Comenzamos invocando al Espíritu Santo, pues es una lectura que debe explotar en oración y conocimiento de Dios, que no es cualquier cosa.

Leemos un trozo del Nuevo Testamento -un par de minutos “masticados”- y el resto lo empleamos en un libro bien elegido,  generalmente sugerido por nuestros directores. Nos conocen bien y saben el alimento intelectual y del alma que nos conviene en ese momento.

Al tener bien definido el tiempo empleado podemos organizarnos durante el día para hacerlo con calma y provecho. Me encanta. Se ha pensado en todo para ayudarnos.

Curso de retiro de 3 días

mayo 30, 2010

¿Cuál fue tu primer medio de formación al que asististe en el Opus Dei?, me han preguntado, y para sorpresa del que pregunta, les respondo que un curso de retiro de tres días, en silencio y alojando en la casa en que se predicaba.

_¡NOOOOOOO! , me han dicho, y _Síííí,  fue mi respuesta. Así fue, y no me pareció extraño para nada, más bien estaba tan contenta que consideré durante mucho tiempo que era el modo lógico de comenzar algo como conocer más de cerca y de verdad la Obra de Dios, no por los ecos de los que “dicen que alguien dijo que dijeron una vez por allá lejísimos”.

Con el tiempo comprendo que es un modo algo extraordinario de empezar, a juzgar por los problemas que se imaginan que tendrán para ir a esta actividad una vez por año. Sienten que si se ausentan 3 días del hogar o trabajo ¡a lo menos se intoxica masivamente la familia o se incendia la industria!

Retirarse  es estar con Dios, preguntarle cosas, contarle las nuestras, mirarnos por dentro, pensar en la relación con los demás y conocernos  como pocas veces podemos, por la prisa con que vivimos, cara a cara, honestamente, con la ayuda del que predica que va tocando esas teclas de nuestras vidas y ver qué tan armoniosas son y qué tan afinadas están, y todo sin ir buscando un gurú en los Himalayas.

Vale la pena. Se descansa y salimos renovados.

Dice san Josemaría:

Días de retiro. Recogimiento para conocer a Dios, para conocerte y así progresar. Un tiempo necesario para descubrir en qué y cómo hay que reformarse: ¿qué he de hacer?, ¿qué debo evitar? (Surco 177)

Y tú, ¿lo has intentado?

Letanías comentadas, una propuesta

mayo 15, 2010

Seguimos pensando en lo que decimos a nuestra Madre santa María. Comienza ahora es la serie en que la llamamos con el más tieno apelativo: Madre.

Santa Virgen de las vírgenes: No sé por qué está dedicada al sexo femenino cuando la virginidad -si corresponde- es para todos. Es una cosa poco apreciada en estos tiempos revueltos. Señora, ¡Ruega porque pasen  estos tiempos erotizados!

Madre de Cristo: Madre, en todas las circunstancias. En la calma y la tormenta, en las promesas de gloria y en la ignominia. Que yo aprenda a amar  como tú,  santa María.

Madre de la Iglesia: Con dolor podemos decir que otra vez estás en el Calvario, al lado de tus hijos deshonrados, sin renegar de nosotros en estos duros momentos. Madre, ¡no abandones a los redimidos por la sangre de tu Hijo, el inocente, que sufre en su Iglesia!

¡Qué ganas de gritar por todos lados!

abril 7, 2010

Visita al Santísimo

He hecho un viaje largo y lejos. He estado en lugares maravillosos y siempre pendiente de los horarios de misas, de iglesias donde hacer una visita al Santísimo Sacramento que es parte de nuestro Plan de Vida, con la ilusión de encontrarme al MISMO Señor de mi calle, resucitado y glorioso, prisionero en el tabernáculo, esperándome y esperando a los habitantes de esas latitudes del sur de mi país. ¡Y está tan solo! tan vacíos los lugares en que se le reserva porque, por alguna razón -que en principio fue por respeto y para permitir el recogimiento- lo arrinconaron en alguna esquina de los templos y catedrales (estuve en varios y encontré lo mismo), tanto, que las personas se quedan extasiadas ante la estatua de un santo de su devoción y no pasan a saludar al Rey de reyes, al Señor, Dios del Universo, a Jesús sacramentado que está ahí, unos metros más allá….

En realidad sí hubo personas que estuvieron ahí mientras duraron mis visitas, pero eran la excepción, por lo que me daban tantas ganas de poder hacer una catequesis, de ayudar a gritar a todos los vientos que busquemos anhelantes la Presencia real del Señor sacramentado, que le acompañemos haciendo un rato de oración, que ahí está Betania, que estamos con el Amigo….¡tantas cosas! y de paso me examino por las demasiadas veces en que por cualquier nimiedad, pereza u otra causa he sido yo la que lo ha dejado solo en el sagrario y me dan ganas de decir como los niños: ¡Nunca más, Jesús! ¡nunca más te dejo solo!

Jesús se quedó en la Eucaristía por amor…, por ti. —Se quedó, sabiendo cómo le recibirían los hombres… y cómo lo recibes tú. —Se quedó, para que le comas, para que le visites y le cuentes tus cosas y, tratándolo en la oración junto al Sagrario y en la recepción del Sacramento, te enamores más cada día, y hagas que otras almas —¡muchas!— sigan igual camino.

Forja, 887