Archive for the ‘Devociones’ Category

Otras pocas letanías. Vamos avanzando

agosto 19, 2010

Nos tocan unas letanías que en nuestros tiempos y cultura nos pueden sonar extrañas. No he hecho una investigación para saber su historia   -que las hay- porque yo apunto más bien a orar aprovechando estas listas de dulces  títulos y piropos a la Virgen.

Espejo de Justicia: Tu Hijo, Madre, es el Justo y misericordioso. ¿Qué otra cosa podrías ser tú, criatura perfecta sino el fiel reflejo de su Justicia? pero justicia misericordiosa, que de otro modo nadie podría salvarse.

Asiento (o trono) de Sabiduría: La mujer más perfecta DEBE ser sabia, por si misma, pero además, tu hijo Jesús de Nazareth, es omnisciente, lo sabe todo y lo sabe bien. Es la Sabiduría por antonomasia, y se sentaba en tu falda cuando era pequeño. Eras su trono y eso no te lo quita nadie.

Debe de haber meditaciones profundas sobre este título, Señora, pero, como madre, no olvido el calorcito de mis hijos en mi regazo.

Causa de nuestra alegría: Sin comentarios casi, porque con tu FIAT hiciste posible la felicidad eterna por el Cielo que abrió Jesús.

Consagración al corazón dulcísimo e inmaculado de María

agosto 11, 2010

San Josemaría, en tiempos muy duros de malos entendidos, enredos que él llamaba “la contradicción de los buenos” y hasta de calumnias, acudió en medio de la oscuridad más grande -sospechando peligros  reales para la Obra de Dios- donde siempre se había refugiado, bajo el amparo de su Madre Santísima, la Virgen María.

El 15 de agosto de 1951 partió a Loreto e hizo la consagración del Opus Dei al corazón dulcísimo e inmaculado de María, y todos los miembros la repetimos en estas fechas cercanas porque, aunque estamos en otro pie de comprensión de nuestro carisma, aunque se ha recogido universalmente en la Iglesia las enseñanzas del santo Fundador -lo que en su momento hasta se las calificó de herejías- y aunque los frutos están a la vista, no podemos ni queremos olvidarnos de los favores pasados ni los que necesitamos conseguir de Nuestra Señora todo el tiempo que dure la andadura de la Obra en el mundo.

Este año es un Año Mariano en el Opus Dei, y don Javier Echevarría irá a renovar la consagración que se hizo hace ya tantos años. Todos estaremos apegaditos junto al que Dios nos ha dado como Padre y sucesor del Fundador.

Madre y Virgen

agosto 4, 2010

Madre y Virgen. No hay contradicción en ti, María,  así fue, y así lo proclamamos: Virgen Madre. Seguimos un paso adelante recordando las otras letanías en que te alabamos con el título de Virgen.

Virgen digna de alabanza: ¡Cómo no alabrte si más que tú, sólo Dios! eres la joya de la Creación, y sin pecado concebida. Jamás dijiste NO a algo que el Señor te pedía. Y te pidió ser mi madre, y me porto tan mal tantas veces……

Virgen Poderosa: ¡mi favorita en esta serie! Virgen poderosa, no por ella misma, criatura perfecta,  pero criatura igualmente que debe todo a su Señor, pero poderosa intercediendo ante su Hijo, pues no pide cualquier cosa ni contra sus designios.  Además, no olvidar que es Madre ¡y poderosa! ¿habrá mejor combinación?

Virgen Clemente: Va de la mano con su calidad de Madre de Misericordia, me parece…..¡ si es Madre! ¿y qué hacen las madres sino derretirse por sus hijos y más por los más necesitados?

¡Madre mía! Las madres de la tierra miran con mayor predilección al hijo más débil, al más enfermo, al más corto, al pobre lisiado…

—¡Señora!, yo sé que tú eres más Madre que todas las madres juntas… —Y, como yo soy tu hijo… Y, como yo soy débil, y enfermo… y lisiado… y feo…

Forja 234

Virgen Fiel: ¡Hay que ver lo que significó, Señora ser fiel en toda circunstancia, pues tu andabas tus días en fe, en oscuridad, igual que nosotros, y siempre estuviste y estás al lado de tu Hijo! Consígueme serle fiel hasta el último aliento de mi vida. El demonio estará ahí, para impedirlo, pero tú le pisarás la cabezota par ami persevertancia final. ¡No me olvides en esos momentos decisivos!

No te olvido, Madre, en tu año

julio 18, 2010

Seguimos contemplando las advocaciones de santa María. Es que el lenguaje no alcanza a expresar lo que le debemos y la dignidad que  tiene. Pienso que el título de Madre es su preferido, pero ahora toca recordar que es una Madre VIRGEN, y el contrapunto es necesario destacarlo. Eso haremos ahora con 2 de las seis letanías en que se lo recordamos.

Virgen prudentísima: Prudencia, la mayor y la conductora de todas las virtudes cardianales y que tuviste en grado superlativo, María.

Prudencia para no descubrir ni a José el secreto de la Encarnación mientras no se te indicaba o se le decía a tu casto esposo como sucedió. Prudente para quedarte en el segundo plano cuando tu Hijo debía cumplir su misión.

Ser  prudente en Caná fue ser atrevida para pedir el milagro a Jesús, y de paso nos enseñaste a “Hacer lo que Él nos diga”. Siempre ponderando, “guardando las cosas en tu corazón” muestra evidente de esta virtud.

Virgen digna de veración: No hay criatura más digna de veneración, Señora, que tú. Mas que tú, sólo Dios que es el único que recibe adoración.  Por eso se dice: “de maria nunquam satis” nunca será suficiente lo que sabemos, lo que te veneramos ni ninguna cosa relacionada contigo, Señora, Madre y Reina.

4 Piropos encendidos a nuestra Madre

junio 19, 2010

La serie de letanías en que tratamos de Madre a santa María tiene trece advocaciones. Llevamos contempladas seis. Terminamos ahora con ellas  para pasar proximamente a  las seis en que recordaremos su virginidad perpetua. Parece contradictorio, pero María es una Madre Virginal.

Madre amable: Puedo imaginar tu trato hacia Jesús, delicado, amoroso, discreto y alegre…..Madre alegre sería una bella letanía como para contemplarla para no perder ese rasgo del cristianismo atractivo.

Madre admirable: Que de la admiración que nos produce contemplar tu vida de amor y servicio nazca en nosotros el deseo eficaz de imitarte, Señora.

Madre del buen consejo: Cuando nos vamos haciendo mayores debieran tener más peso las opiniones y consejos que vertimos. ¡Consíguenos con el Espíritu Santo darlos según sus inspiraciones! Protégenos del escándalo que podemos producir por aconsejar mal.

Madre del Creador: si Jesús es Dios, tu eres Madre de Dios. En la misma línea eres Madre del Salvador, primera y segunda personas del a Santísima Trinidad, y por ello motivo de escándalo para nuestros hermanos separados, los protestantes.

Eres madre de Jesús que tiene dos naturalezas inseparables donde la divina “eleva” la naturaleza humana del Dios encarnado. Jesús es Dios. ¿De qué otro modo podemos tratar a su Madre sino como Madre de Él? y Jesús está unido a las otras dos personas divinas. No hay ningún problema. Nunca estaremos satisfechos con lo que se diga a favor de santa María:  “De Maria numquam satis”

2 letanías meditadas

junio 8, 2010

Seguimos dos pasos más adelante en la lista de “piropos encendidos” a santa María, Madre de Dios y madre nuestra.

Madre intacta, o Madre íntegra, pues pese a ser verdaderamente Madre de Jesús, has permanecido siempre virgen, intacta, antes, durante y después de tu parto, María.

También la han traducido como Madre sin corrupción. ¿Cómo te ibas a corromper, señora, si eres de una pieza? No hay fisuras en ti, ni dobleces, ni gérmenes de mal alguno. Me encanta.

Madre sin mancha de pecado: Suena redundante, y lo sería si no es porque es tan extraordinaria esta característica tuya que todo parece poco. Repitiendo la idea, queremos desagraviar por las blasfemias y ofensas con que han tratado de ensuciar esta belleza tuya sin lograrlo.


La primera vez

junio 2, 2010

Ha sido la primera vez para mi amiga.

Ella no tiene fe, aunque le gustaría,  no sabe si cree o no, si existe Dios o no pero La Virgen…la Virgen es incuestionable.

Os he hablado de Sara y con tal motivo le propuse subir a una ermita y rezar un Rosario pidiendo la curación de esta niña que ya ha superado la cuarentena.

Se lo pensó y me dijo que sí.

Y fuimos:

Al entrar en la ermita, hice la genuflexión y me arrodillé en un banco.

-¿Qué haces?

-Chiquilla, que el Rosario lo empezamos de rodillas

-Yo no, yo no

-¿Tienes algún problema de rodillas?

Entonces se arrodilló y dimos comienzo al primer padrenuestro del primer misterio.

Como no me contestaba le pregunté:

-¿Qué pasa?

-No sé, yo creía que lo rezabas tu sola.

-No, no, esto funciona diciendo yo y respondiendo tú.

-¡Ah!

Cinco Avemarias después…

-¿Y vamos a rezar 50?

-Sí, pero no a la vez, tu no te preocupes, de una en una:)

Conseguimos llegar a las Letanias y terminar rezando por las almas del purgatorio.

Al comienzo de cada decena, ella fue leyendo una pequeña descripción de cada misterio.

Primero estaba un poco dispersa y poco a poco fue metiéndose en materia.

Cuando nos ibamos le pregunté:

-¿No será este nuestro primer y último rosario,no?

-No. Ha estado bien.

Desde luego para mi ha sido una de las experiencias más entrañables en cuestión de rezar el Rosario.

Seguro que la Virgen se lo pasó pipa y yo también:)

Tinta

3 Rosarios originales

mayo 25, 2010

Para rezar el santo rosario es ideal tener ese instrumento de cuentas que todos conocemos y su nombre se ha hecho genérico para cualquier objeto similar, como el “Tasbith” de los musulmanes que llamamos “rosario” musulmán.

Es ideal usarlo al rezar esa devoción, pero si faltara, el ingenio lo suple como a continuación cuento:

Un monje benedictino alemán, que vino a fundar su orden en Chile, contaba que siendo prisionero de guerra, no lograba llevar la cuenta mientras hacía trabajos forzados, hasta que un día encontró un trozo de cordel delgado y le hizo 10 nudos: ya tenía su rosario y lo conservó hasta su liberación.

Marta, una anciana vecina mia, rezaba el día entero rosario tras rosario, hasta que la vejez se la llevó. No era raro verla pasar concentrada en sus oraciones, pero sus cuentas  eran muy sui generis: los tejía a ganchillo pues los perdía por montones y no tenía medios para reponerlos a ese ritmo.

Para terminar de dar ideas, y por eso escribo este post, ayer estábamos con mi esposo desgranando porotos granados (frijoles tiernos pero ya con granos) y nos pusimos a rezar el rosario. Con las manos ocupadas era difícil pasar cuentas, por lo que se me ocurrió poner 10 granos en la mesa e irlos pasando de un lado a otro en cada misterio.

Creo que en todos los casos la Virgen debe haber estado contenta.

Madre, llámala MADRE, que lo es.

mayo 22, 2010

Madre Íntegra

Seguimos con otras letanías en que la llamamos por el título más entrañable de santa María: madre.

Madre de la Divina Gracia: Los cristianos tenemos bien experimentado que las gracias nos llegan de manos de la Virgen. Muchas veces se palpa su intercesión.  Si Cristo es cabeza del Cuerpo Místico que es la Iglesia, María es el “cuello” por donde pasan todas las gracias a los demás miembros.

Madre Purísima: Pura, no sólo casta, sino pura, sin mancha alguna de pecado…..¡ninguna falta! Señora, ayúdanos a no transar con el pecado venial deliberado, ni el más pequeño.

Madre Castísima: Castísima, señora, en superlativo. Tus hijos caemos en estos temas por fragilidad, por la herida del pecado original y por un mundo erotizado. Nos rodea el mal ambiente, hediondo, de la impureza, y queremos imitarte. ¡No nos dejes, Madre nuestra!

Madre…….san Josemaría nos decía en Camino 516:

¡Madre! —Llámala fuerte, fuerte. —Te escucha, te ve en peligro quizá, y te brinda, tu Madre Santa María, con la gracia de su Hijo, el consuelo de su regazo, la ternura de sus caricias: y te encontrarás reconfortado para la nueva lucha.

Letanías comentadas, una propuesta

mayo 15, 2010

Seguimos pensando en lo que decimos a nuestra Madre santa María. Comienza ahora es la serie en que la llamamos con el más tieno apelativo: Madre.

Santa Virgen de las vírgenes: No sé por qué está dedicada al sexo femenino cuando la virginidad -si corresponde- es para todos. Es una cosa poco apreciada en estos tiempos revueltos. Señora, ¡Ruega porque pasen  estos tiempos erotizados!

Madre de Cristo: Madre, en todas las circunstancias. En la calma y la tormenta, en las promesas de gloria y en la ignominia. Que yo aprenda a amar  como tú,  santa María.

Madre de la Iglesia: Con dolor podemos decir que otra vez estás en el Calvario, al lado de tus hijos deshonrados, sin renegar de nosotros en estos duros momentos. Madre, ¡no abandones a los redimidos por la sangre de tu Hijo, el inocente, que sufre en su Iglesia!