Archive for the ‘Como un personaje más’ Category

Constatando hechos: la confesión está de moda

agosto 24, 2010

Una de las cosas inherentes al verano amén de calor, los mosquitos y los turistas es el movimiento.

Nos movemos y …los que frecuentamos la Misa diaria-no por mejores sino precisamente por necesitados-acudimos allá donde estemos, a iglesias distintas de las habituales.

Y este es el hecho que constato: la gente confiesa por un tubo-expresión española que viene a significar “mucho”- No es que seamos más pecadores, que posiblemente sí, por aquello de que el ocio da lugar a ciertos excesos contenidos en periodos laborables, sino que la gente necesita de la confesión.

Me ha llamado la atención observar cómo, al efecto llamada de un sacerdote revestido que se sienta en el confesionario, la cola se forma automáticamente. ¿Por qué?

Fundamentalmente porque para confesar es necesario que haya un sacerdote confesando y por ende, que las criaturas sientan necesidad de pedir perdón a Dios.

El movimiento es grácil y fluido: hombres y mujeres se arrodillan, confiesan y salen reconfortados porque Dios siempre perdona. ¿El único requisito? Que le pidamos perdón.

A modo de anécdota comento lo bien que lo pasé hace cuestión de dos semanas escuchando las carcajadas de una señora que estaba confesando-el sacerdote también reía aunque más contenido-y pensé “qué lástima que la iglesia no esté más llena para que la gente compruebe que confesar da mucha alegría”.

Tinta

Dios en verano-en España-

agosto 7, 2010

Supongo que el calor del sur no afecta a Dios.

De hecho, Él es inmutable hoy, ayer y siempre. Y el corazón del hombre es el mismo; corazón de barro que ama y sufre, que ama y anhela, que ama y se esfuerza, que ama y traiciona, que ama…

Así que Dios…¿ también nos habla en agosto? También, también.

Aunque hay que reconocer que es difícil encontrar momentos de intimidad entre el chiringuito, los espetos, la familia, la siesta, y las noches de verano que anuncian la madrugada…

Pero que los terrícolas andemos muy ocupados en descansar y olvidar el año lectivo, el año judicial, los problemas y otros trastos-léase política-y no queramos  oír hablar de Dios y mucho menos prestarle oídos, no significa que no esté igualmente presente,paciente y dialogante.

Así pues y por aquello del primer mandamiento, yo pondría dos toallas en la playa, dos tumbonas si es el caso, pediría dos cervecitas y dejaría un sillón vacío cuando me siente, porque queramos o no, Dios está con nosotros y nos habla… también en agosto.

*Pido disculpas al Pueblo Chileno por un artículo tan caluroso, pero en España esto es lo que hay:)

Tinta

Yo estuve en Santiago de Compostela

julio 25, 2010

Yo estuve en Santiago de Compostela. Fui de peregrinación con mi familia cuando las ranas bailaban flamenco, es decir, hace mucho tiempo.

Fuimos andando, recorrimos casi setecientos kilómetros y sin duda, fue el mejor verano de nuestras vidas.

El grupo estaba formado por mis padres y los cuatro hermanos que eramos y somos-gracias a Dios-

Nos pasaron muchas incidencias en el camino, obviamente, una aventura así da para mucho, pero lo mejor fue que lo pasamos muy bien juntos, que tuvimos tiempo para convivir, charlar, compartir, ayudarnos, divertirnos, etc, etc

Cuando divisamos las torres de la Catedral nos invadió una profunda emoción. Supongo que mis padres  le dieron una visión sobrenatural al asunto,pero yo desde mi juventud temprana, sólo supe alegrarme al ver el objetivo a la vista.

Santiago Apóstol, Patrón de España.

En mi familia le queremos mucho y desde aquella primera escapada a Santiago, siempre nos felicitamos tal día como hoy,  siempre volvemos con el corazón a aquellas tierras gallegas y  le damos un abrazo enorme al Apóstol.

Yo también quiero ser apóstol.

No en vano dijo el Señor aquello de “id al mundo entero y predicad el Evangelio”.

Los primeros apóstoles lo tuvieron más complicado en cuanto a medios de comunicación y transporte, pero a día de hoy, casi que no hacer apostolado, aunque sea virtual, es vagancia pura y dura.

¡¡¡FELIZ DÍA DE SANTIAGO PARA TODOS!!!

Tinta

Junto al mar

enero 18, 2010

Mientras estaba en el pequeño lugarejo donde descansamos en la playa, pensaba que Cafarnaúm no debe haber sido ni el doble de lo que ahí había, y al ver salir y llegar a los pescadores en sus botes, me daba por pensar en el llamado de los primeros discípulos de Jesús, (Cfr Mc.1, 16 ss) que uno los imagina un poco “de escayola” o un “santo de palo”, como dice mi madre, pero no, eran como los del lugar, unos tipos duros, sacrificados, dados a la pendencia si se pasan de vino, cosa corriente en ellos,  como los que uno se encuentra cada día, y en un lugar tan pequeño, sin vulnerar la libertad de esos hombrotes del pueblo, hizo de ellos apóstoles y santos.

¿Por qué en la vida mía le temo tanto a hablar de Dios? a unos por eruditos y a otros por ignorantes. A unas por blandas y livianas y a otras por duras e intransigentes …¿no será más bien que con unos y otras soy una cobarde y egoísta?

Señor, que no deje pasar oportunidades de darte a conocer en el futuro, ahí o en la gran ciudad…¡en tu nombre echaré las redes!

Marita

En el pasillo de un hospital

noviembre 17, 2009

Las estancias en el hospital como acompañante, tienen los inevitables paseos de  pasillo.

Cuando me he cruzado con Él no he sabido qué hacer exactamente y a falta de inventiva le he lanzado un beso invisible y le he expresado en silencio mi adoración.

Jesús sacramentado. Presente en la Hostia Sagrada. Con su cuerpo, con su alma, con su sangre, con su divinidad.

Me han venido a la mente aquellas palabras de Santa Teresa de Ávila:

Cuando oía a algunas personas decir que querrían vivir en el tiempo en que andaba Cristo nuestro bien en el mundo, me reía en mi interior, pareciéndome que, teniéndole tan verdaderamente en el Santísimo Sacramento, ¿qué más les daba?

Y me he sentido transportada a las calles de Jerusalem, hasta perder de vista en el pasillo al sacerdote que guardaba en su pecho, en una teca, al mismo Dios.

Tinta

El primer milagro

noviembre 11, 2009

Hemos tenido fiesta en la calle. María ha venido y estaba guapísima. Le acompañaba su hijo.

Ha sido una alegría esta boda por distintas razones:una de ellas,el amor de los esposos y la juventud de sus miradas. Tenían enormes deseos de invitar a todos sus amigos porque la ceremonia así lo merecía. Han dado un paso al frente, han dejado las comodidades de su casa paterna y se enfrentan a la aventura del matrimonio, los hijos, el alquiler, la luz, los problemas, las discusiones…

María estaba muy pendiente de todo. La he estado observando en la distancia y sus ojos se han paseado discretos, con afán de servir a los novios en lo que pudiera.

Cuando ha visto el apuro que les iba a sobrevenir, ha dicho a Jesús estas sencillas palabras: Les falta vino. Al mismo tiempo ha dicho a los encargados del banquete: Haced lo que él os diga.

Sólo eso. Y Jesús, Dios y Hombre verdadero, no ha podido resistirse a la ternura de su Madre y ha realizado su primer milagro.

¿Y nosotros? ¿Hemos prestado oídos al consejo de María?

Tinta