Archive for 31 marzo 2010

Semana Santa 2010

marzo 31, 2010

De nuevo llegamos a los días en que es Señor sufrirá a su Pasión, Muerte y Resurrección, y como Él sigue viviendo en su Iglesia, sigue siendo crucificado, escupido, abofeteado, afeado y debe sufrir un juicio inicuo, pero como lo hizo en la Semana Santa original, sus discípulos que somos la Iglesia que fundó y que asumió como su cuerpo Místico, ofrecemos todo eso tratando de vivirlo mansamente, como el Maestro.

No repetiré más la pena que nos dan los pecados que se han manoseado tanto por unos medios no siempre bien informados y que no buscan la verdad completa de unos hechos lamentables, sino que pido la gracia de ser un poco más fiel yo, pues en la medida en que cada cristiano lo seamos despejaremos un poco mejor el radiante rostro de Nuestro Señor Jesucristo ocultado por nuestras faltas.

Les deseo una muy santa Semana Santa unidos al vicario de Cristo que está sufriendo mucho.

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85 años de la ordenación de san Josemaría

marzo 28, 2010

San Josemaría Escrivá

San Josemaría celebrando la Santa Misa

85 años no son pocos y  hoy es una de las  dos fechas que en la Obra rezamos  cada año especialmente por los sacerdotes. El otro día es, naturalmente, el 4 de agosto, dia del Santo  Cura de Ars, patrono de los párrocos.

En estos días en que la Iglesia es nuevamente vapuleada por el terrible pecado de ALGUNOS de sus hijos consagrados y que ha sido tomado como pretexto para poner bajo sospecha a todos -tratando de enlodar hasta el Santo Padre-  con mentiras y/o  medias verdades deformadas por miradas entenebrcidas de algunos medios, hay que redoblar la oración por ellos, los pecadores reales y por los inocentes escarnecidos injustamente, pues la Iglesia está sufriendo mucho, pero como siempre, el Señor sabrá sacar cosas buenas de todo, hasta del mal.

¡Dios es omnipotente y providente! Nosotros a ser más fieles que nunca y a rezar con mayor intensidad.

Regalo matutino

marzo 23, 2010

En cierta ocasión me aconsejaron que cuando fuese a Misa eligiese el horario que me conviniese más, y me puntualizaron: el que más le convenga a tu alma.

Entendí que no era cuestión de dejarse llevar por la comodidad y me alisté a las misas tempraneras.

Hoy he tenido un regalo matutino. Cuando el sacerdote ha ido acercándose al altar- lógicamente me daba la espalda- he creído reconocerle y me ha dado una enorme alegría.

D.Antonio, dejó la diócesis para ceder el báculo al nuevo obispo y hacía tiempo que no le había vuelto a ver.

Ha celebrado la Santa Misa con profunda devoción, impecablemente revestido, cuidando delicadamente cada detalle, como el lavatorio de manos, la genuflexión sentida, la consagración solemne y sencilla a un tiempo.

Se nota que tiene intimidad con Dios, que le quiere mucho, y esto se percibe sensiblemente y se transmite de forma natural.

Tiene una voz potente, viril, de acertadas palabras, reflejo de años de estudio y oración.

Cuando ha terminado la Misa me he acercado a saludarle y como siempre me ha tratado con cariño de padre y con buen humor, porque es hombre alegre y de corazón grande.

Me han venido a la mente aquellas palabras de San Josemaría cuando pedía a los sacerdotes :¡cuidádmelo, tratádmelo con cariño…! refiriéndose  a Cristo en la Eucaristía.

Esta mañana, de forma palpable he visto cómo cuida D.Antonio a Jesús, cómo le adora, cómo le quiere…

Ha sido un agradable regalo matutino:)

Tinta

¿Eres supernumeraria del Opus Dei?

marzo 20, 2010

Hay conversaciones intrascendentes donde se cruza una profunda idea, que queda como suspendida en el aire para después asentarse en el pensamiento.

Lo digo, porque me resulta divertido el concepto que se forman algunas personas sobre la pertenencia al Opus Dei.

Es una Institución que les gusta, que les ayuda, con la que participan activamente, de la que se nutren espiritualmente, pero sin llegar a ser de la Obra Porque “no saben si tienen tiempo para ello

Y es una idea capital el hecho de que en la Obra hace falta gente qué este muy ocupada, personas que sean capaces de asumir un ritmo de trabajo-materia de santificación-y por lo tanto, que no sean personas desocupadas, con tendencia a  la poltronería.

Me hizo gracia la frase a la que me he referido en la primera línea, cuando le pregunté a una mujer joven que si era supernumeraria. Me sonrió y me dijo que era  Cooperadora, pero que no creía poder asumir un compromiso mayor.

Ahí dejamos la conversación pero yo me fui sonriendo reflexionando sobre cómo Dios estira el tiempo y ensancha el corazón de los que le aman.

Tinta

Visita al Señor sacramentado. ¿Qué vienes a ver?

marzo 15, 2010

Una de las normas del plan de vida que más nos cuestan, ME cuesta hacer es la Visita al Santísimo donde quiera que esté reservado esperando nuestra visita, Él nos espera y se ha quedado por amor ahí, expuesto a todos los olvidos, desaires, sacrilegios….ofensas en una palabra, todo para que podamos acompañarlo tal como hicieron sus discípulos que lo conocieron en el tiempo que vivieron en la tierra juntos, y ¡nos rsistimos tanto a salir de la poltronería e ir unos minutos a agradecerle su Persencia Real y el haber podido comulgar cada día!

Cuando vamos a visitarlo, podríamos preguntarnos, parodiando lo que preguntó jesús a propósito de Juan el Bautista:

¿Qué salieron a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? (Lucas 7,24)

¿Qué vienen a hacer acá? ¿un paseo con calor o frío o a visitar al AMOR que nos espera -que ME espera-  para darnos sus regalos y llenarnos de gracia y méritos?

Por lo dicho, comparto totalmente esta cita de san Josemaría:

“Os diré que para mí el Sagrario ha sido siempre Betania, el lugar tranquilo y apacible donde está Cristo, donde podemos contarle nuestras preocupaciones, nuestros sufrimientos, nuestras ilusiones y nuestras alegrías, con la misma sencillez y naturalidad con que le hablaban aquellos amigos suyos, Marta, María y Lázaro. Por eso, al recorrer las calles de alguna ciudad o de algún pueblo, me da alegría descubrir, aunque sea de lejos, la silueta de una iglesia; es un nuevo Sagrario, una ocasión más de dejar que el alma se escape para estar con el deseo junto al Señor Sacramentado.”

Plan de Vida: adaptable como un guante

marzo 12, 2010

En la Obra tratamos de vivir todo nuestro día pegaditos al Señor. Ya sea que trabajemos, descansemos o nos divirtamos siempre estamos pendientes de recordar que estamos en su Presencia y que todo lo que hagamos puede ser transformado en oración, pero como humanos que somos,  para ir cada día intentando lograr el objetivo de santificarnos en lo ordinario, tenemos nuestro llamado Plan de Vida, que no es otra cosa que un conjunto de actos, devociones, etc, tales como es el asistir a misa diariamente, hacer unos ratos de oración mental, hacer una visita al Señor Sacramentado en alguna iglesia u oratorio, y muchas otras cosas que no toman tiempo ni exigen desplazamientos, como es expresar nuestra gratitud, dolor de los pecados, desagraviar diciendo alguna jaculatoria ad hoc y cosas por el estilo que llamamos “Normas”.

Hay algunos despistados que piensan que las normas serían “el espíritu del Opus Dei” por la importancia que les damos tratando de hacerlas todas todos los días, pero eso es como decir que la punta de iceberg es la parte principal y no. Las normas sólo son la expresión de la Vida Interior que tenemos o a la que aspiramos, pues nacen de ella y tienden a acrecentarla, en un círculo virtuoso.

Las normas en el Opus Dei no son “otra carga” añadida a lo que ya tenemos como deberes. No, ellas se entretejen con los quehaceres corrientes de nuestras vidas, en una UNIDAD DE VIDA a la que  “se adaptan como el guante  a la mano” y tratamos de que el trabajo sea oración y la oración también es trabajo, pues exige un esfuerzo para sacar agua del pozo de la gracia;  a veces sentimos que o está muy profundo o muy seco….el mérito está en perseverar tal como enseñan santa Teresa y otros santos.

Cito a san Josemaría porque a mi me sirve siempre considerarlo:

“Has de ser constante y exigente en tus normas de piedad, también cuando estás cansado o te resultan áridas. ¡Persevera! Esos momentos son como los palos altos, pintados de rojo que, en las carreteras de montaña, cuando llega la nieve, sirven de punto de referencia y señalan, ¡siempre!, dónde está el camino seguro.
(Forja, nº 81)

Jueves luminosos

marzo 11, 2010

Dejé a mi hija con sus amigas en un centro comercial y busqué una iglesia donde poder rezar un rato con tranquilidad.

No fue exactamente así porque dentro del templo había bastante gente que hablaba con desenfado y con ese tono discreto que nos caracteriza a los españoles.

Pero como pude, me recogí y no llevaba cinco minutos, cuando un chico joven se acercó al micro y pidió silencio porque se iba a rezar el Rosario. Bueno-pensé-cuando no puedas al enemigo “únete a él”.

Subió una señora para dirigir los rezos-era jueves, como hoy-y comenzó diciendo: Rezo del Santo Rosario, Misterios Gozosos.

Ahí perdí la poca concentración que tenía y ganas me entraron de decirle a aquella buena mujer, que los jueves los Misterios que rezamos son los Luminosos.

Luego pensé que toda aquella gente estaba poniéndole cariño e interés al asunto y que la Virgen seguramente disculparía el despiste o la ignorancia, porque en definitiva, lo que importa es agradar a nuestra Madre, y el Rosario le priva. Lo ha dicho Ella.

San Josemaría decía que lo importante era rezarlo con amor, y eso es lo que sucedió el jueves pasado en aquella iglesia.

Tinta

Parquímetro con mensaje

marzo 9, 2010

Hoy tenía que coger el coche, así que me armé de paciencia. Ayer volvieron a cambiar las rutas rodadas de la ciudad, por unas obras que bien podían calificarse de faraónicas, cerrando unas calles y habilitando otras. Y provocando la consiguiente confusión del primer día entre los conductores obligados, los avisados y los ignorantes, los pacientes y los estresados, los hombres y las mujeres. Había oído por la tarde los pitidos de los coches, desde mi casa, porque, además, ayer por la tarde empezó a llover.

Absorta iba en mis pensamientos, y con la circulación más lenta de lo habitual en esa calle, cuando de pronto, mi vista se para en un poste oscuro, de poco más de un metro, brillante, como recién pintado. Sobre el azul nítido, sobresalen unas letras grandes en blanco: ORA. Es un parquímetro, cualquiera diría que recién puesto para decirme algo en esta mañana algo fría y lluviosa. Ora, o reza, que es lo mismo. No ruedes sobre la monotonía del día con rutina. Un cristiano tiene ese gran mandato, tabla de salvación, refugio, consuelo, fortaleza, luz, alegría, esperanza…

No me venía con exactitud a la memoria, así que he entrado en www.opusdei.es a buscar la cita:  “No es cristiano pensar en la amistad divina exclusivamente como en un recurso extremo. ¿Nos puede parecer normal ignorar o despreciar a las personas que amamos? Evidentemente, no. A los que amamos van constantemente las palabras, los deseos, los pensamientos: hay como una continua presencia. Pues así con Dios” (http://www.opusdei.es/art.php?p=18233). No sé cuál será la palabra más usada en la predicación de San Josemaría. Un día voy a entretenerme contando la palabra “amor”.

Entretanto, tecleo rápidamente en el ordenador, alucinando de lo que esta mañana “me ha dicho” un parquímetro. Creo que a partir de ahora coger el coche va a ser un poco menos antipático y un poco más amable.

Tinta

El Rey firma la Ley asesina

marzo 7, 2010

El Rey de España ha  firmado una Ley criminal y escribe en estos términos:

MANDO A TODOS LOS ESPAÑOLES, PARTICULARES Y AUTORIDADES, QUE GUARDEN Y HAGAN GUARDAR ESTA LEY ORGÁNICA.

Juan Carlos I R.

Pues va a ser que no, Majestad.

2242. El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estos preceptos son contrarios a las exigencias del orden moral, a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio. El rechazo de la obediencia a las autoridades civiles, cuandos sus exigencias son contrarias a las de la recta conciencia, tiene su justificación en la distinción entre el servicio de Dios y el servicio de la comunidad política. “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios””Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”

Cuando la autoridad pública, excediéndose en sus competencias, oprime a los ciudadanos, éstos no deben rechazar las exigencias objetivas del bien común; pero les es lícito defender sus derechos y los de sus conciudadanos contra el abuso de esta autoridad, guardando los límites que señala la ley natural y evangélica

Y para aquellos que argumentan desde la más absoluta de las ignorancias aquello de que se meta la Iglesia en sus asuntos, les recomiendo vivamente instruirse antes de decir la manida frasecita.

Volvemos al Catecismo, esta vez el punto 2246:

Pertenece a la misión de la Iglesia “emitir un juicio moral incluso sobre cosas que afectan al orden político cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas, aplicando todos y sólo aquellos medios que sean conformes al Evangelio y al bien de todos según la diversidad de tiempos y condiciones”

Los actos son moralmente buenos o malos. No hay medias tintas. Y cada vez que tomamos una decisión o estampamos una firma o hacemos o decimos algo, estamos eligiendo libremente entre el bien y el mal.

Además nuestras decisiones tienen consecuencias que pueden ser moralmente graves, como es el caso de esta ley asesina, y personalmente todos y cada uno de los implicados tendrán que asumir su responsabilidad sin escudarse ni en constituciones, ni en que otros lo hacían, o que lo dijo la tele…

Volviendo al autor de la firma, Majestad, no crea que no entiendo los escollos jurídicos que se le plantean, ni las presiones políticas, ni otra serie de elementos que le han llevado a declarar una ley injusta y asesina, como buena.

Lo que no sé es si usted entiende que antes de rey, es persona. Que las personas morimos y que el dinero, la fama, la corona y los viajes, se acaban. Y nos quedamos desnuditos, con nuestros actos buenos o nuestros actos malos, de los que daremos cuenta.

Tinta

El ritmo

marzo 4, 2010

Es preciso luchar para que la oración sea un hábito, que no sea una excepción, ese momento que se saca con gran esfuerzo de entre otras actividades, sino que forme parte del ritmo normal de nuestra vida y que su lugar en ese ritmo no se discuta jamás. La fidelidad(tan esencial, como hemos visto) se verá extraordinariamente beneficiada. La vida humana se compone de ritmos: ritmo del corazón, de la respiración, del día y de la noche, de las comidas, de la semana, etc. La oración debe formar parte de esos ritmos para convertirse en una costumbre, tan vital como todas las que constituyen nuestra existencia. La costumbre-en oposición a la rutina-no debe entenderse como algo negativo, al contrario, es la facilidad de hacer naturalmente una cosa que al principio exigía lucha y esfuerzo. El lugar que Dios ocupa en nuestro corazón es el que ocupa en el ritmo de nuestra vida, de nuestras costumbres. La oración ha de llegar a ser la respiración de nuestra alma. Añadiremos que el ritmo fundamental de la vida es el del día. Siempre que sea posible, nuestra oración debe ser cotidiana. “Tiempo para Dios” de Jacques Philippe .Editorial:Patmos.

Este párrafo del libro Tiempo para Dios me ha parecido interesante para traerlo aquí, mientras seguimos  rezando por Chile  y damos tiempo a Marita para que se recupere de semejante experiencia.

Tinta